martes, 28 de julio de 2015

Me Reconoció por los zapatos


Y así me decía mi madre cuando tenia 6 años, asi me dijo cuando papá se fue de casa; No tengas miedo la obscuridad no es de la noche.

*

1977

Cierto día de Fiestas navideñas perdí a mi madre viendo como un payaso perpetraba la risa de la muchedumbre en  plaza satélite Y mientras sucedía eso que  saben hacer;  "payasadas";  el albardán gracioso aparecía flores de papel en sus mangas y regalaba palomas.

Me distraje tanto que me quedé como bobo hasta que el último de los incautos dejaba una moneda en su sombrero mágico.
Fue entonces que viendo a  "Pantuflon" el payaso, me sonrojé y me di cuenta que estaba solo con él.  

Sonrió y me dijo; -Vienes solo niño?

-No, le conteste.

-Y tu mamá o tu papá?

-No tengo papá y mi mamá ya no tarda y viene por mi.

-Y que esperas para buscarla

-Ella me dijo que no la buscara que ella me buscaría si me pierdo.

-Bueno entonces me quedaré contigo hasta que llegue y si te parece te enseñaré hacer magia para que venga ella más rápido.

-Si !-  le dije.
-Bueno entonces;...si puedes ver este Sombrero es muy especial, aquí hay muchas cosas.

-¿muchas cosas? ...como que cosas señor payaso?

-Dime Pantuflon asi me dicen y me llamo, y este sombrero guarda muchas cosas entre otras cosas unas llaves

-¿que vamos abrir con las llaves pantuflon? son de muchas puertas.

- son  para que abras el  corazon.

Me quede imbécil, no supe que me trataba de decir. Pero metí la mano y lo único que había era una hoja doblada en varias mitades.


-Sustrae solo una - me dijo- no las veas solo siéntelas, toma tu tiempo  y de todas la que elijas con el tacto será la que abra un corazón.
Mientras metía la mano, sentía la curiosidad del misterio y la angustia de poder hallar algo que no quisiera o no hallar nada y ser un simple juego mientras mi mamá no aparecía.
Cuando por fin saque por la sensacíon esa hoja de papel y la desdoblé,  una llave de Plástico aparecio en su interior. En esa llave estaba escrito la palabra "Deseo"asi entonces me dijo pantuflon,

-pide un deseo

le dije -Quiero ser fuerte como superman y no TENER MIEDO NUNCA a la obscuridad. 

Pantuflon me dijo: -Haremos magia juntos y te regalaré ademas mis zapatos. 

Ese día me lleve una tremenda  Regañada de mi madre por irme de su lado y no avisar, también me  mando hacer tarea, castigado y sin comer diciendo; -ya que eres Superman haz tu tarea rápido. No vi la tele ni a mis amigos en toda la tarde. 


Por la noche en la madrugada me despertaron sus manos

- no llores - Me dijo ella,

sorprendido por esa forma de despertarme - le respondí -no estoy llorando!

- Si, .. estabas pidiendole al payaso pantuflon que dejaras meter la mano otra a ver dime ¿que te regalo o que te dijo el payaso?

-Me regalo una llave que hace magia para pedir un deseo esta noche.

-Y donde está esa llave, ¿a ver enseñame como se hace magia?- me dijo mi madre mientras secaba las lagrimas de mis ojos-.

1991

Me estaba mudando y mi coche parecia camion de tiliches con mi ropa. Tanto que tuve que ponerme hasta lo que me "encontré" , llevaba puesta una nariz de payaso mientras manejaba, Me detuvo una patrulla por pasarme un alto, Iba totalmete absorto en como seria tu cara, tu pelo. Ser papá. El policia se acercó;

- Joven Payaso, va a alguna fiesta con prisa a trabajar?

a lo cual yo le respondí - Me estoy mudando y no soy payaso 

- jajajajjajajajajaja, pues ya me hizo reir pero la multa no se la perdono.

-Oiga, oiga no soy payaso y no se cual es la gracia - contesté mientras llegaba otra patrulla.

-Bajese del auto -dijo- Al bajar me di cuenta que no nada mas traia la nariz de payaso, sino tambien aquellos zapatos que me regalo pantuflon hacia muchos años y que guardaba para hacer magia y asi manejaba. 

No me perdonaron la multa, pero ese dia que pense en ti, Me reconocieron por los zapatos.

2015

Hoy soy un hombre que yace como le gusta. Trabajo duro otra vez y hablo con la gente por la Radio.Me dedique a viajar muchos años, a criar niño y dormir en los aeropuertos, hasta que perdí todo y volvi a empezar.  
No se si crean en la magia, en la magia de hacer sentir, de hacer creer, de hacer volar.La gente ha perdido esa magia y solo cree en los trucos para llegar a sus objetivos, (transa, tima, engaña, da mordidas o besa sin amor), todo con tal de hacer o llegar donde se propone.

1977

Y asi aquella noche, metí debajo de mi almohada la mano pues mi madre mientras me consolaba,  esperaba lo que le iba a enseñar esa noche, pero mi mano no sacó una llave; sacó la susodicha nariz roja de payaso, me quede tan sorprendido que seguí buscando y buscando. y le dije:  

-El payaso pantuflon  me dijo que si pedia un deseo se me iba a cumplir pero no queria ser superman, odio los superheroes mamá, yo solo queria ser fuerte nada más y hacer magia como él. pero no encuentro la llave mamá.

Nunca supe como apareció esa nariz en mi almohada, pero cuando apagaba la luz me ponia la nariz de payaso y ponia los zapatos que me regalo abajo de mi cama amanecia riendo y nunca mas tuve miedo

Hoy soy un hombre que yace como le gusta. Trabajo duro otra vez y hablo con la gente por la Radio.Me dedique a viajar muchos años, a criar niño y dormir en los aeropuertos, hasta que perdí todo y volvi a empezar.  
No se si crean en la magia, en la magia de hacer sentir, de hacer creer, de hacer volar.La gente ha perdido esa magia y solo cree en los trucos para llegar a sus objetivos, (transa, tima, engaña, da mordidas o besa sin amor), todo con tal de hacer o llegar donde se propone.

Ahora despues de muchos años me di cuenta que Pantuflon el payaso tenia razon.
Hacer magia no es aparecer cosas o desaparecerlas. Tampoco  es ilusionar a nadie ni engañar a nadie. 

La verdadera magia Es Apagar la luz y no tener miedo. Es hacerte sentir que no estas solo  y vernos atraves  del corazón. Es saber que desde  golpe mas intenso hasta el dolor mas profundo  puede sanar con tan solo una mirada, un abrazo o unos dedos limpiandote las mejillas Es saber que hay unas llaves para abrir puertas, donde esta una nariz de payaso o unos zapatos que te delatan. 



lunes, 20 de julio de 2015

  Había una vez un caballero, de los que triunfan en cuentos de todas las lenguas y de todos los lugares. Su valentía era tan grande y su espada tan temida que cansado de buscar dragones, ogros y monstruos de cuento en cuento, decidió abandonar los cuentos y venir a probar su valentía y su destreza al mundo real.

Pero cuando llegó aquí, no encontró temibles criaturas, ni malvados hechiceros que atemorizar con su espada, ni siquiera una bruja madrastra a la cual vencer. Y era muy raro, porque lo único que vio fue gente preocupadísima, con la misma cara de susto de todos aquellos que alguna vez había salvado de un dragón o de un ogro. Nadie contaba cuentos o historias ni siquiera leían y sin embargo no parecía haber nadie que les atemorizara o les obligara a vivir con aquella angustia, todos iban de un lado a otro, con prisa y sin hablar con nadie, como si algo terrible fuera a ocurrir. Pero al acabar el día nada malo había ocurrido. Y así; un día, y otro, y otro.


El caballero pensó que aquella podría ser su aventura más heróica, su más grande empresa  y resolvió dedicarse por completo a encontrar el misterio de la angustia por temor de algún enemigo del mundo real. Buscó en cada esquina, preguntó en cada café, a cada hombre y mujer, en cada parque  indagó, en cada edificio, también caminó en cada estación de tren, viajó y navegó, escalo cerros y montañas, pero no encontró nada. Dispuesto a no rendirse regresó a su mundo de cuentos, esta vez  con barba, con más años encima habló con el gran sabio, el gran mago.

▬ Dime amigo sabio ¿cuál es el gran enemigo invisible que atemoriza a las personas del mundo real?, Aún no he podido encontrarlo, pero no descansaré hasta vencerle y liberarlos a todos como hice con tantos reinos. El gran sabio calló durante largo rato, y finalmente dijo:

No tienes fuerza ni coraje suficiente para vencer esta batalla. El enemigo  existetan numeroso como las estrellas del cielo pero no lo ven y tiene poder sobre la gente del mundo real, piensan que no existe y si vives allá, pensarás lo mismo.

▬ ¿Cómo? - protestó el caballero - ¿es eso posible?

▬ En el mundo real, como no había dragones ni ogros, se inventaron los enemigos y ahora los llevan dentro. Cada uno tiene un enemigo hecho a su medida, y está dentro de su corazón. Para unos se llama codicia, para otros envidia, para otros egoísmo, pesimismo o desesperanza, para otros se llama odio, los hombres y mujeres se aman un día y se odian por el mismo enemigo al siguiente. Han sembrado su interior de malos sentimientos, llevándolos consigo a todas partes y no es nada fácil arrancarlos de allí. Es más sencillo odiar y ser indiferente que amar y expresarlo.

▬ ¡Yo lo haré! -repuso el caballero- yo los libraré.

▬ No es tan fácil  caballero-héroe de los cuentos; tu espada no es tan fuerte en ese mundo y tu armadura servirá de poco ante la arrogancia, el menosprecio y la indiferencia; pues el enemigo interior del mundo real es más poderoso e invisible.

▬ ¿Qué puedo hacer para vencer ese enemigo? ¿Si  mi espada es temible y mi armadura es imponente? – preguntó el caballero. 

▬ Si decides ir, tendrás que exaltar y honrar algo más que empuñar tu espada, tendrás primero que enaltecer los valores aquí mismo, aquí donde naciste, aquí, se valiente en tus cuentos e historias. Nunca olvides  tu espada para defender al desprotegido y resguardar tu amor, que  es el símbolo del caballero, al final baja la guardia y abraza a la mujer que te espera, dile que regresarás pronto para estar juntos, sea o no sea princesa o doncella, cumple tu promesa. Ve y enséñale a todos en el mundo real, muestra tu voluntad y enseñales  a mirar dentro de ellos,  hay un héroe quien no necesita una espada sino valentia como la tienes ahora tu.  . .Por cierto;  córtate la barba que te ha crecido bastante en ese mundo.

Así fue como el caballero regresó al mundo real, llevando consigo todas sus armas. Y uno tras otro se fue ofreciendo a cuanta persona encontraba en la calle, en los mismos lugares para liberarles de su mal interior. Pero nadie le hizo caso, sólo encontró indiferencia y caras de extrañeza. Incluso lo encerraron en una cárcel por loco. Al poco tiempo cuando salió se sentaba en las calles, le lanzaban monedas pues además de loco, parecía indigente.  ¿Quien habla de valores en la calle exaltando valentía con una armadura y espada temible?  Y con una tremenda barba cual indigente.

Finalmente, agotado y confundido por todo se dirigió a un parque, al ver a un  hombrecillo triste que cargando unos libros  se sentó sobre ellos haciendo un pequeño banco a lado de una gran piedra y dejando los otros a un lado,  el caballero le preguntó que dónde podría descansar, a lo cual el hombrecillo le dijo con amargura e indiferencia sentado en sus libros: 

▬ Todos los lugares del mundo están ocupados, con esas armas y atuendos te van a tachar de loco y te encerraran esta vez en un manicomio. Pero puedes sentarte a mi lado en esta piedra ▬ señaló el hombrecillo. 

El caballero de los cuentos arrojó sus armas al suelo y se dirigió hacia esa piedra del camino para sentarse junto a él. Era la primera vez en mucho tiempo que alguien le ofrecía sentarse al lado suyo.  Al hacerlo, tropezó con los libros desparramados por aquel pequeño hombre y fue a parar al suelo, dándose de cabeza contra el libro que leía tal personaje. Nunca en la historia de los cuentos un caballero se habría tropezado tan grotescamente que al verlo cualquiera se reiría  de él,   de inmediato  comenzó a reir a carcajadas aquel hombre, tanto que casi no podía mantener su equilibrio.

El caballero se enojó, pero al mirar al hombrecillo, observó en sus ojos el brillo alegre que no había encontrado en el mundo real.

Y así fue como el caballero descubrió por fin la solución al mal de los habitantes del mundo real; sólo necesitaban sonreír, que los libros no sólo sirvan de asiento tambien sirvan para dar lecciones; enseñar e ilustrar la vida puede ser tan divertido como leer una historia o leer un cuento. Y al caer se vió a si mismo.

Vió que el libro que leia aquel hombre era un tomo de Cuentos de Caballeros y Dragones. Descubrió que una piedra tan exigua e inapreciable da descanso y si se comparte,   se puede reir con alguien a tu lado.  Una piedra  es tan poderosa para enseñar a los caballeros de cuentos, como un libro a los hombres  del mundo  real.

Aprendió que se puede recuperar la gloria y la dignidad con historias y enseñanzas  vencer al enemigo interior  y desterrarlo de sus sentimientos,  descubrió que una doncella puede ser el amor de su cuento y ser tan real como para compartir al lado de una piedra,  y compartir la vida.

Aprendió que no hay caballeros infalibles sin caer o tropezar y que hacer reír no es cuestión de arrogarse un derecho; los héroes tambien tropiezan aunque que parezcan locos con barba en el mundo real o  regresen como maestros en sus cuentos. Siempre habrá  una historia para dos y para el mundo.

Desde aquel día, el caballero de cuentos, armado con una gran sonrisa y libros que le regaló aquel hombrecillo por hacerlo reír,  se dedicó a enseñar y formar un ejército de libertadores capaz de recordar los valores, el amor y la alegría de vivir en cada café, en cada templo, en cada parque. ¡Y vaya si ganó la batalla! Tan brillante como siempre lo había hecho. 

Al final sólo le faltaba por hacer dos cosas: regresar a su cuento y cumplir una promesa.

Dejó la espada en el mundo real para que recordaran  aquellos caballeros que defendieron con su vida los ideales y la armadura para que sepan que detrás de ella existe un héroe capaz de vencer al enemigo interior más que dragones y ogros. 

Finalmente aprendió que no importa que tan feroz sea la batalla, mientras haya caballeros habrá un mundo que proteger, pero mientras haya hombres habrá promesas que cumplir. Y cumplió su promesa . . . Regresó por ella  pues aprendió en el mundo real que para un caballero su mujer será siempre su princesa.

¡Ah! Tambien se cortó la barba.

.